Gobierno exigirá el uso de acero producido en México en obras federales ante aranceles de EE. UU.
CIUDAD DE MÉXICO. — En un esfuerzo público sin precedentes para reducir la enorme dependencia de su economía frente a Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció una nueva norma que obligará a que todos los proyectos de obras federales utilicen exclusivamente acero producido en México.
Puntos clave:
- La medida responde al fracaso de las negociaciones para levantar los aranceles estadounidenses a este metal.
- El gobierno de Donald Trump impuso el año pasado aranceles generalizados del 50% sobre el acero y aluminio.
- Se busca proteger a las industrias siderúrgica y automotriz, que envían más del 50% de sus exportaciones a EE. UU.
- El representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, descartó que la revisión del T-MEC elimine estas tarifas.
Un cambio de postura comercial y protección nacional
Durante su conferencia de prensa matutina diaria de este miércoles, la mandataria federal confirmó la iniciativa, la cual marca un giro en la política económica del país. Históricamente, México se había mostrado reacio a tomar medidas que pudieran irritar a su mayor socio comercial, destino del 80 por ciento de sus exportaciones totales. Sin embargo, la presión de los aranceles globales impuestos por Washington obligó a tomar acciones firmes, inspirando a la administración actual a seguir los pasos de otros países como Canadá.
“El compromiso que estamos asumiendo es que las compras del gobierno serán de acero producido en México.” — Claudia Sheinbaum, Presidenta de México.
Los funcionarios mexicanos han reclamado repetidamente que los aranceles estadounidenses son injustos, argumentando, entre otras cosas, que Estados Unidos mantiene un claro superávit comercial con México en el intercambio de acero y aluminio.
Negociaciones fallidas y la advertencia sobre el T-MEC
La decisión del Gobierno mexicano se produce en un momento de alta tensión, justo en medio de los preparativos para la revisión del Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (USMCA o T-MEC).
Por meses, México intentó consolidar un acuerdo para eliminar los aranceles. Entre las alternativas discutidas figuraba una propuesta de cuotas: permitir que un volumen específico de productos siderúrgicos mexicanos ingresara al mercado estadounidense libre de aranceles o con una tasa reducida, y aplicar el arancel completo del 50 por ciento únicamente a las importaciones que superaran dicho nivel.
No obstante, las negociaciones se estancaron. La semana pasada, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, realizó una visita a México donde sostuvo encuentros con líderes de las industrias automotriz y siderúrgica nacional. Según reportes de Reuters, el funcionario estadounidense fue contundente al advertirles que no debían esperar que la próxima revisión del tratado comercial sirviera para eliminar estos agresivos aranceles sobre sus sectores.
