Trump retoma negociaciones con Irán, pero lanza ultimátum de destrucción
WASHINGTON, D.C. — A menos de 72 horas de que concluya el alto el fuego pactado hace dos semanas, el presidente Donald Trump anunció que buscará retomar las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, la vía diplomática ha llegado acompañada de una fuerte retórica bélica, con el mandatario amenazando con “volar por los aires” al país islámico si rechazan su plan de paz.
Puntos clave:
- La delegación estadounidense que viajará a Pakistán incluye al vicepresidente J.D. Vance, Jared Kushner y Steve Witkoff.
- Teherán advirtió que no se sentará a negociar mientras persista el bloqueo naval de Washington.
- La tensión aumentó este fin de semana tras el cierre del estrecho de Ormuz y el ataque a buques comerciales.
La diplomacia del caos: la comitiva viaja a Pakistán
En un intento por evitar que el conflicto en Oriente Próximo derive en un escenario imprevisible, la Casa Blanca confirmó el envío de una delegación de alto nivel a Islamabad. A pesar de la confusión inicial sobre la asistencia del vicepresidente J.D. Vance por presuntos motivos de seguridad, fuentes oficiales ratificaron que él liderará el equipo.
Del otro lado, las autoridades iraníes han condicionado su participación. Según la agencia de noticias Tasnim, Teherán se niega a dialogar mientras se mantenga el bloqueo naval. No obstante, reportes internacionales apuntan a que un equipo iraní sí aterrizará en la capital pakistaní para intentar destrabar el conflicto.
“Estamos ofreciendo un ACUERDO muy justo y razonable, y espero que lo acepten porque, de no hacerlo, Estados Unidos destruirá todas y cada una de las centrales eléctricas, así como todos y cada uno de los puentes de Irán. ¡Se acabó el ser el tipo bueno!” — Donald Trump, a través de su red social Truth.
El choque en el estrecho de Ormuz y las presiones electorales
El estancamiento del diálogo está profundamente ligado al control del estrecho de Ormuz. Aunque Irán abrió este estratégico paso el viernes, volvió a cerrarlo horas después al constatar que los puertos iraníes seguían bloqueados. Trump acusó a Teherán de violar la tregua al disparar contra buques de Reino Unido y Francia, asegurando que el cierre solo genera pérdidas millonarias para el régimen islámico.
Teherán, por su parte, mantiene líneas rojas innegociables: exige el fin del asedio a sus costas y defiende su derecho a mantener un programa nuclear bajo el amparo de la legislación internacional, una condición que la administración estadounidense rechaza tajantemente.
Detrás de este tenso escenario asoma la presión interna en Estados Unidos. A solo seis meses de las elecciones de mitad de mandato, las encuestas no favorecen al presidente. Trump busca cerrar rápidamente una guerra que él mismo inició, aunque para ello deba recurrir a las advertencias más extremas de su mandato.
