México mantendrá el envío de petróleo a Cuba pese a presión de EE. UU. y críticas internas
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este miércoles que México mantendrá el envío de petróleo a Cuba, ratificando la medida como una decisión soberana basada en la solidaridad histórica, a pesar de las críticas de la oposición legislativa y las recientes advertencias diplomáticas desde Estados Unidos.

En su conferencia matutina desde Palacio Nacional, la mandataria defendió el suministro energético a la isla caribeña como una política de Estado que trasciende ideologías partidistas, argumentando que busca mitigar la crisis humanitaria derivada del bloqueo económico.
“Si México puede ayudar a generar mejores condiciones para Cuba, siempre vamos a estar ahí”, declaró Sheinbaum, asegurando que el apoyo se mantendrá constante.
Soberanía frente a la postura de Washington
La continuidad en el envío de petróleo a Cuba ha generado fricciones en la agenda bilateral. Si bien el presidente de Estados Unidos advirtió recientemente en redes sociales sobre consecuencias para quienes apoyen económicamente a la isla, el gobierno mexicano ha optado por desestimar la presión directa.
Sheinbaum subrayó que la política exterior de México se rige por la autodeterminación de los pueblos y reveló que, según el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, no existe una solicitud formal de la Casa Blanca para detener los embarques de Pemex. La presidenta incluso ofreció a México como un posible mediador para reanudar el diálogo entre Washington y La Habana.
Críticas de la oposición y transparencia
A nivel interno, la medida enfrenta el rechazo del bloque opositor (PAN, PRI y Movimiento Ciudadano), que califica la operación como un “subsidio a un régimen autoritario”. Ante esto, la titular del Ejecutivo negó que se trate de donaciones desproporcionadas y adelantó que Petróleos Mexicanos (Pemex) presentará un informe técnico detallando los volúmenes de exportación y los esquemas de pago o financiamiento utilizados.
Históricamente, México ha sido un aliado clave para la seguridad energética de Cuba, rol que se ha intensificado ante la caída de la producción petrolera en Venezuela, el otro gran socio de la isla.
