NACIONAL

Sheinbaum afirma que “no hay plazo” para recibir pruebas de EE. UU. contra Rubén Rocha

CIUDAD DE MÉXICO. — La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró que el Gobierno de México no ha establecido un límite de tiempo para que el Departamento de Justicia de Estados Unidos entregue las pruebas contra Rubén Rocha Moya, luego de que el gobernador con licencia de Sinaloa fuera acusado de tener presuntos nexos con el narcotráfico.

Puntos clave:

  • Sheinbaum reiteró que el Gobierno mexicano no cuenta con evidencia suficiente para proceder.
  • La solicitud actual es de “detención urgente”, no un juicio formal de extradición.
  • Tanto la SRE como la FGR determinaron la insuficiencia de pruebas presentadas por EE. UU.
  • La Fiscalía mexicana mantiene abiertas sus propias carpetas de investigación sobre el caso.

Solicitud de detención urgente vs. Juicio formal

Durante su tradicional conferencia matutina, la mandataria federal detalló la naturaleza jurídica del requerimiento estadounidense. Explicó que la petición emitida no proviene directamente del Ejecutivo de Estados Unidos, sino de una oficina específica de su Departamento de Justicia, la cual solicitó una “detención urgente con fines de extradición”, lo que difiere sustancialmente de un juicio formal.

“No hay plazo. Habría plazo si fuera un juicio formal de extradición”, enfatizó Sheinbaum Pardo respecto a la entrega de la evidencia.

El proceso diplomático y legal siguió el protocolo establecido: la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) recibió y analizó la documentación enviada por las autoridades neoyorquinas, turnándola posteriormente a la Fiscalía General de la República (FGR). Ambas dependencias mexicanas concluyeron que no existían elementos probatorios suficientes para justificar la captura inmediata del político sinaloense y los otros nueve funcionarios señalados.

Escenarios legales y cooperación bilateral

A pesar de rechazar la detención urgente, Sheinbaum Pardo precisó que la FGR ya inició sus propias carpetas de investigación y continúa desarrollando indagatorias independientes sobre el caso.

La presidenta delineó las posibles rutas legales a futuro: si Washington no logra sustentar sus acusaciones entregando el material probatorio, México rechazará definitivamente la solicitud de detención urgente. Sin embargo, Estados Unidos conserva la facultad de escalar el proceso e iniciar formalmente un juicio de extradición si lo considera pertinente.

Finalmente, la titular del Ejecutivo recordó que el intercambio y la exigencia de pruebas son mecanismos habituales y recíprocos en los acuerdos de cooperación judicial, señalando que las propias autoridades estadounidenses han condicionado detenciones previas solicitadas por México bajo los mismos criterios de insuficiencia de evidencia.