México endurece requisitos de capital bancario ante tensiones con Estados Unidos
CIUDAD DE MÉXICO. — La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) modificó la metodología para determinar la Capacidad Total de Absorción de Pérdidas (TLAC, por sus siglas en inglés). Con esta medida obligatoria, México endurece requisitos de capital bancario para garantizar que las instituciones sistémicas tengan fondos suficientes para absorber pérdidas severas, en medio de tensiones diplomáticas con Washington y a menos de dos meses de la revisión trilateral del TMEC.
Puntos clave:
- La CNBV otorgó un plazo máximo de cuatro meses para que los bancos ajusten sus cálculos.
- La normativa aplica para los ocho bancos de importancia sistémica local.
- El mecanismo exige que accionistas y acreedores asuman las pérdidas ante posibles quiebras.
- La medida busca blindar el sistema financiero mexicano previo a las mesas de renegociación del TMEC.
Ajuste técnico y blindaje financiero
El regulador financiero ordenó a los bancos alinear sus cálculos del suplemento al capital neto conforme a los estándares internacionales del Consejo de Estabilidad Financiera y el Comité de Basilea. La medida aplica para los ocho bancos designados en 2025 como instituciones de importancia sistémica local: BBVA, Santander, Banorte, Banamex, HSBC, Inbursa, Scotiabank y Citi México.
Fuentes del sector explicaron que esta actualización transfiere la responsabilidad de la estabilidad al sector privado, protegiendo los recursos públicos. Además, señalan que es una estrategia de “autodefensa” gubernamental para evitar la inestabilidad y llegar a la mesa del TMEC sin debilidades financieras que Estados Unidos pueda utilizar como palanca de presión.
El estándar TLAC se estableció a nivel global tras la crisis de 2008 y comenzó a implementarse gradualmente en México desde 2021. Según el Banco de México, el mecanismo disminuye la exposición de los contribuyentes ante la eventual caída de instituciones consideradas “demasiado grandes para quebrar”.
Presión de Washington y el caso Sinaloa
La exigencia de capitalización aterriza en un escenario de escrutinio internacional sobre los vínculos del sistema financiero con el crimen organizado. En junio pasado, el Departamento del Tesoro de EE. UU. sancionó a los bancos Intercam, CIBanco y Vector por presunto lavado de dinero para cárteles mexicanos, lo que derivó en la extinción de las tres entidades y alertó al resto de los más de 50 bancos en el país.
A este panorama se suman las recientes acusaciones estadounidenses contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios estatales.
Derivado de este caso, el sistema bancario mexicano congeló preventivamente las cuentas de los implicados. Al respecto, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) detalló mediante un comunicado que “estas medidas no constituyen una determinación definitiva ni implican la acreditación de responsabilidad alguna, sino acciones preventivas de carácter administrativo”.
