Selección de Irán traslada su sede a Tijuana por tensiones con EE. UU.
TIJUANA, B.C. — La selección nacional de fútbol de Irán modificó su plan logístico para la Copa del Mundo 2026 con la autorización de la FIFA. El equipo asiático canceló su concentración en Arizona y establecerá su base en Tijuana durante el Mundial para evitar complicaciones migratorias y de seguridad en Estados Unidos.
Puntos clave:
- La Federación Iraní de Fútbol confirmó el traslado a la frontera mexicana.
- El equipo reporta retrasos en la emisión de visas estadounidenses a menos de un mes del torneo.
- Irán solicitó a la FIFA garantías de seguridad y el traslado de sus partidos a México.
- El seleccionado disputará sus encuentros de la fase de grupos en Los Ángeles y Seattle.
Tensiones diplomáticas y falta de visados
El presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, comunicó la decisión a través de un mensaje en la red social Telegram. El directivo argumentó que la proximidad de Tijuana con el Océano Pacífico y la frontera estadounidense facilita la logística operativa de la delegación.
El cambio de sede responde a la incertidumbre sobre los preparativos de viaje. Autoridades iraníes denunciaron este mes que el cuerpo técnico y los jugadores no han recibido los visados necesarios para ingresar a Estados Unidos.
La situación se agravó tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump. En marzo, el mandatario indicó que, si bien Irán era libre de participar, consideraba inapropiado que se desplazaran al torneo “por su propia vida y seguridad”, e incluso sugirió reemplazar al equipo asiático con Italia, escuadra que no logró su clasificación.
Ajustes en el calendario y logística
Ubicado en el Grupo G, Irán debutará contra Nueva Zelanda el 15 de junio en Los Ángeles, ciudad donde también enfrentará a Bélgica el 21 de junio. Posteriormente, viajará a Seattle para jugar contra Egipto el 26 de junio. Taj destacó que el tiempo de vuelo entre Tijuana y Los Ángeles es de apenas 55 minutos, lo que representa una ventaja operativa frente al campamento originalmente previsto en Arizona.
Ante las dudas de seguridad, la federación asiática solicitó formalmente disputar sus encuentros en territorio mexicano. La petición representa un desafío logístico inédito para la organización del primer torneo compartido entre tres países, donde sedes, rutas de viaje y boletaje operan bajo contratos y planificaciones estrictas trazadas con años de anticipación.
