Gobierno admite que el derrame de petróleo se originó en instalaciones de Pemex
CIUDAD DE MÉXICO. — El Gobierno ha reconocido que el derrame de petróleo que afectó gran parte del Golfo de México desde febrero se originó en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex). Tras semanas de asegurar que no había evidencias de problemas en las plataformas, el grupo interdisciplinario confirmó que la fuga provino de las inmediaciones de la plataforma Abkatún Cantarell, aunque aún no hay un volumen total estimado.
Puntos clave:
- La fuga ocurrió el 8 de febrero en un oleoducto de 36 pulgadas que va de Cantarell a Dos Bocas.
- Tres altos funcionarios de Pemex fueron separados de su cargo por negar el incidente en las áreas operativas.
- La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) presentó una denuncia contra quien resulte responsable.
La investigación y el ocultamiento del derrame de petróleo
Desde la llegada de las primeras manchas de chapapote a las costas de Veracruz y Tabasco a principios de febrero, las autoridades aseguraron que la causa no era de la petrolera estatal, apuntando inicialmente a un barco privado y emanaciones naturales.
Sin embargo, tras una revelación periodística publicada el 30 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum ordenó una investigación a fondo. Un comité de científicos analizó imágenes y confirmó la evidencia del derrame.
Al conocer estos datos el 3 de abril, el director de la petrolera, Víctor Rodríguez Padilla, solicitó las bitácoras y descubrió que el buque Árbol Grande, contratado por Pemex, pasó 200 horas reparando el oleoducto submarino identificado con la clave Old AK C. Una imagen satelital del 15 de febrero mostraba al barco rodeado de naves más pequeñas sobre la mancha aceitosa.
“Una fuga de hidrocarburos en instalaciones de Pemex, que había sido negada por las áreas operativas.” — Víctor Rodríguez Padilla, director de Pemex, al anunciar el hallazgo.
Ante este ocultamiento, Rodríguez Padilla anunció la destitución inmediata de tres funcionarios: el subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental; el coordinador de Control Marino, Derrames y Residuos; y el líder de Derrames y Residuos.
El impacto ambiental en el Golfo de México
Las manchas de crudo se extendieron por gran parte de la costa, desde Centla, Tabasco, pasando por Veracruz, hasta el delta del río Bravo en Tamaulipas, afectando a comunidades pesqueras, turismo y ecosistemas marinos.
De acuerdo con el Gobierno, las labores de remediación han logrado limpiar 58 sitios tortugueros y proteger 24 campamentos. Respecto a las casi 4.700 hectáreas de corales monitoreadas, las autoridades aseguran que “la mayoría no muestran rastros de hidrocarburos”.
Como medida de prevención futura, se anunció la creación de un Observatorio del Golfo de México para emitir alertas tempranas de contaminación, mientras que la ASEA mantiene una denuncia formal por los daños ocurridos durante el siniestro.
